El futuro de la regulación del juego en Chile en 2026: Qué esperar para el año que viene

Operadores y jugadores esperan hace años que Chile tenga su propia ley para el juego en línea y, por ahora, el trámite avanza a pasos lentos en el Congreso. El cambio de gobierno podría darle impulso, pero por ahora eso queda en el terreno de la especulación y las hipótesis.
Mientras el proyecto sale de las comisiones para entrar en debates generales, el juego a nivel nacional crece. Aun así, jugar en casinos en linea en Chile conlleva el riesgo de elegir una opción sin el respaldo de una licencia.
¿Es posible que, frente a semejante contexto, Chile tenga su propia ley de juego online el año que viene? Aquí, los detalles de lo que puede suceder en el año que comienza.
El proyecto de ley, sin novedades en el frente desde agosto
En 2022 llegó al Congreso una iniciativa con buenas intenciones y pocos avances. Un proyecto que tenía el objetivo de ordenar el mercado de juego en línea y crear nuevas vías de recaudación para el Estado.
Sin embargo, el proceso legislativo está congelado desde agosto de 2025, cuando la Comisión de Hacienda del Senado dio por finalizada la revisión general del proyecto.
Después de escuchar a representantes de la industria, especialistas en salud pública y otros actores involucrados, la comisión aprobó el texto en términos generales y lo derivó a la Sala para su tratamiento posterior, algo que todavía no ha ocurrido.
Mientras tanto, sitios bloqueados y dificultades de operación
Actualmente en Chile hay solamente dos operadores que tienen una «autorización expresa del Estado» para operar. La Lotería de Concepción es uno de ellos y la Polla Chilena es el segundo.
La Lotería de Concepción denunció que múltiples plataformas extranjeras operaban en Chile sin licencia, captando usuarios y recursos económicos en competencia directa con las pocas entidades habilitadas.
La presentación dio inicio a un proceso legal que escaló hasta la Corte Suprema y, por ese motivo, en octubre de 2025, el máximo tribunal resolvió que, como regla general, los juegos online se encuentran prohibidos, salvo los dos que sí tienen una autorización expresa.
En septiembre, la Tercera Sala Constitucional ordenó a los proveedores de internet bloquear el acceso a plataformas de apuestas sin autorización, lo que elevó todavía más la tensión.
Mientras el Congreso espera, el mercado desespera
Los casinos internacionales, sitios «no autorizados», llegaron a concentrar hasta cinco veces más tráfico que los operadores legales. Saber a dónde irán a parar esos jugadores todavía es una incógnita en Chile.
La preferencia de los usuarios por las opciones internacionales se explica principalmente por la oferta variada, donde las tragamonedas son el juego más popular, seguidas por la ruleta, el blackjack, el póker y el bingo en vivo.
En el segmento de las apuestas deportivas, el fútbol domina de manera clara las preferencias en Chile. La industria también observa que gran parte de los usuarios juega de forma individual y sin horarios fijos, un comportamiento que favoreció el crecimiento sostenido de las plataformas digitales.
Con los bloqueos en vigencia, el acceso a estas alternativas se ve fuertemente restringido y, por eso, desde la industria alertan que existe el riesgo de que parte del tráfico migre hacia sitios que operan por fuera de cualquier control. Los jugadores se encuentran en un estado de desprotección frente a la falta de opciones legales y verificadas.
Un calendario con junio marcado en rojo
Junio de 2026 aparece en el calendario de la industria como una fecha límite, dado que el comienzo del Mundial suele generar picos de actividad en las plataformas de apuestas, que no se producen en los otros años.
Durante el tiempo que dura la máxima competición del fútbol, hay una demanda exagerada de contenidos deportivos, sobre todo aquellos a los que se puede ingresar desde dispositivos digitales para ver los resultados. En los países donde las regulaciones están consolidadas, estos eventos funcionan como pruebas de estrés para los sistemas de control y los mecanismos de recaudación impositiva.
Chile, en cambio, tiene un escenario distinto. Con una oferta legal limitada y bloqueos generalizados, parte de la demanda podría desviarse hacia canales difíciles de supervisar y por eso se vuelve prioritaria la resolución de los bloqueos.
Llegar al evento con una ley específica para el juego online evitaría perder potenciales ingresos fiscales y, más importantemente, no dejar a los usuarios expuestos a un mercado desordenado.
Sin embargo, el avance del proyecto y su implementación en menos de seis meses es visto por la industria como una epopeya poco probable.
El factor político que se suma en el año que empieza
A este contexto se suma la variable política derivada del cambio de gobierno. Con José Antonio Kast como presidente, es probable que la iniciativa que fue presentada durante la gestión de Gabriel Boric vuelva a ser revisada.
Su recorrido legislativo estuvo marcado por dilaciones, audiencias prolongadas y cruces con otras propuestas vinculadas al control económico y a la lucha contra el crimen organizado. El rumbo que tome el nuevo gobierno será determinante para definir si el juego online finalmente encuentra un marco legal claro o continúa transitando una prolongada zona gris.
